Jesús Moncho Pascual

PARADO, PERO NO DESOCUPADO

En este momento de penurias, agotadas las vías y ayudas oficiales, si no se logra encontrar una salida, una solución, un trabajo, puede quedar el individuo al albur de la providencia o, mucho peor, puede acabar anegado en la desesperanza. El discurso y la práctica de Esperanzaaguirre-Rajoy-Montoro no solventan el problema y empujan a la exclusión y precariedad a muchas personas, que pueden ver la luz, sumando esfuerzos, en una actuación colectiva para salir adelante. Hay un mundo solidario. Hay todo un mundo que no pretende ni sabe de réditos, superávits, dividendos, beneficios financieros…, que se reúne en grupos de educación comunitaria o de salud, en comedores populares o en ollas comunes, en talleres laborales o cooperativas de trabajo… El objetivo no es otro que acabar con las necesidades visibles, propias, similares a las de muchos otros. Para lo cual nada mejor que organizarse, moverse. Contribuir con el esfuerzo de cada cual al objetivo colectivo. Estar parado no significa estar desocupado, en acertada frase del siconomista Álex Rovira. Hay otra forma de hallar sentido a la vida.

La cooperación al servicio de las personas, en busca del beneficio social (individual), hombro con hombro en el grupo unido, sin buscar la competitividad ni la acumulación ni el consumismo al que nos aboca(ba) el mundo actual. Estas pueden ser las características de un profundizable camino hacia la satisfacción de las necesidades, al menos, básicas. Con corazón, con sentimiento, con esfuerzo. El movimiento cooperativo de base se ha extendido en más de cien países y ampara ya a un 12% de la población mundial. Y esto puede ir a más. ¿Se imaginan todas las asociaciones de padres organizando bancos de libros para pasar los libros de texto de un año para el otro?, o erigiéndose en cooperativas de compra, incluso de producción y distribución. Ante el abandono de los campos agrícolas, ¿se imaginan que la propiedad de la tierra (nominal) continúe en manos de sus poseedores, pero su explotación (uso real) se cooperativice, se capitalice (fuerza humana desocupada) y se tecnifique? ¿Se imaginan que se promueva y facilite el empleo autónomo para los presuntos grandes yacimientos de trabajo en los servicios de atención directa a las personas, en los servicios informático-comunicacionales de la sociedad, en la rehabilitación de edificios y casas, en la creación de bienes agroalimentarios…? ¿Se imaginan una banca ética y transparente en expansión, como FIARE o Triodos Bank o…, que contribuya al desarrollo del bienestar de los ciudadanos sin hipotecar ni conculcar los recursos y medios que nos permiten seguir avanzando?… Parado, pero no desocupado, si es posible, cuando la necesidad de ser personas es capaz de superar el abatimiento que puede acarrear este mundo de cifras, sumas y restas, recortes y soledades.

Jesús Moncho

Publicat el 17 maig 2013

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