Jesús Moncho Pascual

¿Decir “basta” será bastante?

El presidente de ProAVE (patronal valenciana), Federico Félix, criticó la actitud del Ejecutivo del PP con la Comunitat Valenciana y llamó a decir basta. Félix aseguró que el Gobierno trata a los valencianos como “españoles de segunda”.”Son necesarias la unión de todos los valencianos y una postura firme frente a Madrid”, concluyó» (Levante, 13-7-2014). «La paradoja del PP: exigir en la Comunidad y callar en Madrid» (INFORMACIÓN, 13-7-2014). Es decir, un partido que no nos sirve, el PP, y una sociedad desasistida, en bancarrota, la valenciana. Pero, claro, cuando esto ocurre, no es sólo porque sí. Hay algunas razones de fondo para que esto sea así, ¿cómo es que se llega a la inoperancia y a la incapacidad?

Ante todo, las fuerzas políticas, los partidos, no tienen fuerza por sí mismos, sino a través de las fuerzas sociales que representan. Y son intérpretes y transmisores de las necesidades y anhelos de la sociedad hacia los órganos pertinentes para su solución. Un mecanismo sutil para apropiarse de esa fuerza es neutralizar o sofocar el libre juego de la manifestación de las vicisitudes y demandas sociales, para colocar al propio partido al frente de la orientación y dirección de la sociedad, arrebatándoselo a esta misma. ¿Es que la sociedad se deja?

Crear una imagen distorsionada de la realidad (Levante feliz), alargándola en el plano negativo hasta los oponentes políticos (poco patriotas, radicales, violentos), acaparando y arrogándose de boca el único rol de las esencias patrias, es la varita mágica que puede funcionar hasta un cierto tiempo. Es el tiempo que se necesita para introducir su modus vivendi, el de ellos, el neoliberalismo de los mercados contra las personas; es el tiempo necesario para el éxito de pocos y la ruina de muchos.

Colabora el hecho de que algunas gentes proyectan en su imaginario un mundo de maravillas despegado de la realidad. Contribuye la escasa y plural información. Acentúa la situación la interesada, ilegítima e ilegal opacidad de los actuales gobernantes («Los partidos llenan los juzgados con cien causas sobre corrupción y opacidad del Consell y ayuntamientos», Levante, 14-7-2014). Influye que la sociedad es dual en el uso de las lenguas, valenciano y castellano, enfrentando a unos con otros en detrimento del fomento del respeto y la tolerancia, con lo cual se neutraliza la cohesión y fuerza social; la consellera Català (PP) decía que los valencianos «tenemos el defecto de usar nuestra lengua»: es un defecto el valenciano, no un derecho, como el derecho a usar el castellano.

Aquellos entes, aquellos partidos que no son cauce al sentir de la sociedad, a la solución de sus necesidades, están condenados a su paulatina inanición, son una anomalía de la democracia. El empresario ProAve, señor Félix, nos emplaza a decir basta, «prou» en valencià. Nosotros apostaríamos para que se devuelva a la sociedad su protagonismo, es decir, transparencia, movilización, participación y búsqueda de un progreso económico para todos. Sólo el cambio es regeneración.

Jesús Moncho

Publicat el 23 juliol 2014

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